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Le damos la bienvenida a la Comunidad Senderos de Oriente KIER. Dicen los antiguos rituales que “…Así como desde Oriente se levanta el Sol para iluminar el mundo, desde allí también se ha esparcido su sabiduría para beneficio de todos los hombres…” En este sitio encontrará comentarios e información sobre las obras más importantes, publicadas por Editorial KIER, sobre la Antigua Sabiduría de la India, China, Tibet, Japón… el horizonte espiritual desde el que se extiende la Luz que alumbra al mundo.

lunes, 20 de agosto de 2012

Zen en el Arte del Tiro con Arco

Eugen Herrigel (1884-1955), autor de esta obra singular y única en la literatura Zen, que supo atraer la atención de hombres de la talla de D.T. Suzuki y Taisen Deshimaru, fue un filósofo y escritor alemán que vivió en el Japón entre 1924 y 1929.  Mientras estudiaba en la Universidad de Tohoku aprendió arquería japonesa con el maestro Awa Kenzo. Esta disciplina tradicional, al igual que el uso de la espada, lo llevó a profundizar en la filosofía Zen y a escribir, ya de regreso en Alemania, una serie de tratados sobre budismo, siendo Zen en el Arte del Tiro con Arco, el más famoso. 


¿Cómo comprender esta visión desde nuestra lente occidental? ¿Acaso es sencillo comprender la esencia de Oriente? 


Sabido es que muchos deportes japoneses, en especial las artes marciales, son más que eso. Herrigel advierte desde el principio del libro que el "tiro con arco" no significa una habilidad deportiva o un dominio primordialmente físico, sino una maestría cuyo origen ha de buscarse en ejercicios espirituales que tienen por finalidad acertar en lo espiritual. Dicho más claramente, para Herrigel aquél que practica el Arte del Tiro con Arco apunta a sí mismo y, sólo tal vez, logre acertar en sí mismo. 

De modo tal que este libro no puede considerarse una obra dedicada a alcanzar la maestría sobre el uso de un arma de guerra tradicional, sino de algo mucho más profundo. El Zen -corriente del budismo sobre la cual venimos realizando algunas aproximaciones en notas anteriores- es la disciplina que dará el marco al tirador, para que éste alcance una maestría espiritual en la que el arma y el cuerpo se vuelven agua y tierra, integrándose el uno al otro como una unidad entre el corazón y la consciencia. Desde esta perspectiva, el libro de Herrigel es una obra única, porque capta la esencia de esta filosofía de Oriente desde la visión de un filósofo alemán que ha logrado -con mucho esfuerzo- traspasar la coraza del misterioso Japón y su tradición religioso-militar. Tradición que, curiosamente, sólo sigue vigente como expresión cultural, puesto que las armas tradicionales que importan estas disciplinas ya no se usan a escala bélica.

Daisetz T. Suzuki destaca en su prólogo que uno de los factores esenciales en la práctica del tiro con arco y de otras artes marciales que se practican en Japón tiene la particularidad de no tener ninguna utilidad. Dice Suzuki que tampoco están destinadas a un goce estético sino a la consciencia que ha de relacionarse con la realidad última... Y agrega, para que no queden dudas, que:

"...El tiro con arco no se realiza tan sólo para acertar en el blanco; la espada no se blande para derrotar al adversario; el danzarín no baila únicamente con el fin de realizar movimientos rítmicos. Ante todo, se trata de armonizar lo consciente con lo inconsciente..."


Eugene Herrigel

La obra que comentamos es una muestra cabal de la capacidad integradora del Zen: El hombre debe caminar hacia una perfecta armonía con su entorno, con el mundo que habita, con los poderes de la Naturaleza, con su cuerpo y su respiración, con los movimientos de cada uno de sus miembros, con su discernimiento y su intuición. Esa totalidad es la que nos llevará hacia la armonía. Y esa es la historia que despliega Herrigel a lo largo de su obra, el camino personal que lo llevó al descubrimiento de este estado, inconcebible en nuestra vida cotidiana, salvo que logremos interpretar el mensaje del Zen. Este libro es una oportunidad para intentarlo.

Este no es, sin embargo, un libro fácil pero ¿Por qué razón debiera ser fácil el desafío de acertar en el centro de nosotros mismos? ¿No son acaso todos los laberintos el símbolo de la búsqueda de nuestro propio interior? ¿No han sido los guerreros quienes han descubierto que el arte de la guerra culminaba en la batalla espiritual que cada hombre desarrolla consigo mismo? Herrigel debió dejar atrás Alemania y viajar a Japón; aceptar esa cátedra de Historia de la Filosofía en la Universidad Imperial de Tohoku, porque esa era la oportunidad de entrar en relación con el budismo, sus prácticas contemplativas y su mística. Sabía que allí encontraría una tradición cuidadosamente conservada y una práctica viva del Zen, una didáctica consagrada por los siglos y maestros poseedores de una asombrosa experiencia en el arte de la dirección espiritual.

Tal vez, el logro mayor de nuestro autor haya sido el ser capaz de volcar en un libro su propia experiencia y abrirnos paso al descubrimiento de un arte consagrado por todas las culturas como el Arte Real: El conocimiento de nosotros mismo. Toda descripción es insuficiente para expresar la importancia de "Zen en el Arte del Tiro con Arco", pero si de algo estamos seguros, es que puede cambiar la dirección de su mente hacia el interior, el horizonte desconocido de nuestra propia consciencia.

Una completa biografía del autor puede encontrarse en la página de Editorial Kier.



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